Hace dos años, armar un pitch creativo nos llevaba en promedio 11 días hábiles desde el brief hasta el deck final. Hoy nos lleva 4. No mejoramos en creatividad — la calidad del output medida por win-rate se mantuvo estable. Lo que cambió fue el proceso.

La diferencia no fue "agregar IA" como una herramienta más. Fue rediseñar el ciclo entero asumiendo que ciertos pasos podían hacerse en horas en lugar de días, y reorganizar el equipo alrededor de esa nueva temporalidad.

Lo que dejamos de hacer.

Lo que delegamos a IA pero supervisamos siempre.

Lo que NO delegamos.

La regla interna es: la IA hace lo que sería tedioso y repetitivo para una persona senior. Una persona senior hace lo que sería catastrófico si lo hiciera una IA sin supervisión.

El cambio más importante no fue tecnológico, fue organizacional.

Antes el creative tenía 4 días para el primer territorio. Ahora tiene 1. La gente se asustó. Lo que hicimos fue cambiar la métrica: en vez de evaluar a un creative por "tiempo dedicado a la pieza", lo evaluamos por "calidad de la decisión sobre qué pieza vale la pena hacer".

Eso requirió capacitación en evaluación creativa, no en herramientas. Ahí estuvo el 80% del trabajo. La IA fue la parte fácil.