A partir de este mes, Meta descartó likes, shares y saves del click-through attribution. Solo cuentan los clics reales en links. Si tu panel muestra una caída, antes de apagar campañas, leé esto.

Meta ejecutó un cambio técnico de impacto inmediato en su sistema de atribución: el click-through attribution para conversiones de sitio web y tienda ahora solo contabiliza clics reales en links. Todo lo demás —likes, shares, saves, comentarios— fue reubicado en una nueva categoría llamada "engage-through attribution" y ya no entra en el conteo de conversiones directas. El cambio entró en efecto en junio de 2026 y afecta a todas las cuentas activas de forma simultánea.

El impacto visual es inmediato.

Muchas cuentas van a mostrar caídas aparentes en conversiones sin que haya bajado la inversión ni el desempeño real. Esto genera dos riesgos concretos. Primero, que el anunciante apague campañas que estaban funcionando porque el número parece peor. Segundo, que el benchmark histórico quede distorsionado, haciendo imposible comparar el performance de Q2 2026 contra trimestres anteriores sin aplicar un factor de corrección. El número no cayó. Cambió la regla de cómo se cuenta.

El contexto que hace esto más relevante.

Meta está en camino de superar a Google en ingresos publicitarios globales por primera vez en la historia del marketing digital. En paralelo, el IAB State of Data 2026 ya documentó que entre el 60% y el 75% de los marketers reconoce que sus modelos de medición son insuficientes. Este cambio de Meta no creó el problema: lo dejó al descubierto.

Tres acciones concretas.

Para los que invierten en Meta Ads hoy, hay tres acciones concretas. Una: revisar el Administrador de Eventos y asegurarse de que las conversiones críticas (compras, leads, add-to-cart) estén vinculadas a clics en links. Dos: activar o auditar la API de Conversiones del lado del servidor — hoy es el único mecanismo que garantiza atribución limpia independiente del bloqueo de cookies y las restricciones de iOS. Tres: no comparar métricas de junio contra el histórico sin tener claro que los números cambiaron de definición, no de resultado.

En LATAM, donde el gasto en publicidad digital superará los USD 20 mil millones en 2026 y Meta concentra una porción mayoritaria de ese presupuesto, este cambio técnico tiene consecuencias de negocio reales. Las marcas que no entiendan la diferencia entre un dato redefinido y una campaña que dejó de funcionar van a tomar decisiones de presupuesto basadas en una lectura incorrecta.

Ángulo Brand.

Meta no te bajó las conversiones. Cambió la regla con la que las contaba. Si tus campañas vendían antes de junio, probablemente siguen vendiendo — lo que cambió es la lente. El problema real no es el movimiento de Meta: es que el 75% de los equipos de marketing nunca tuvo una medición lo suficientemente sólida como para notar la diferencia entre un número que cae y un negocio que falla. Eso es exactamente lo que Brand construye primero, antes de gastar un peso en pauta.